Filius Fillibanus nació un 17 de octubre, en el seno de una familia mágica muy poderosa e influyente. Su padre murió al inicio de una guerra que enfrentó a magos contra muggles, todos irlandeses, por lo que Filius nunca conoció a su padre, y por eso llevó su mismo nombre.
Cuando tenía siete años, se empezó a preguntar por qué era tan bajito respecto a los demás niños y niñas del pueblo irlandés donde vivía. Su madre nunca le había contado nada, y se moría de ganas de saberlo. Pero ante las negativas de su madre de contarle cualquier cosa, Filius desistió.
No supo la verdad hasta que se manifestaron sus poderes, justo al año después. En la fiesta de su cumpleaños, en la que habían exquisitos manjares y las personas más populares de la época, Filius hizo levitar a todas las personas que asistieron, causando un gran revuelo entre los presentes. Su madre, cuando vio la situación que se daba, agarró a su hijo y se marcharon corriendo del pueblo en caballo. Sin embargo, iban perseguidos por dos coroneles que habían visto lo que había sucedido en la fiesta. Gritaban cosas como: "Detengan a esa mujer y al enano" entre otras perlas, que causaron gran pesimismo en el joven Filius. Caída la noche, madre e hijo consiguieron despistar a los coroneles y llegaron a una ciudad portuaria. Allí, a la mañana siguiente, tomarían un barco que les llevaría a Gran Bretaña. Durante el trayecto, la madre de Filuis le explicó varias cosas.
-No puedes decir a nadie que tienes poderes mágicos, hijo. Es muy importante. Además, tu apellido ya no será Filius Fillibanus, sino que nos llamaremos Flitwick, como mi padre. ¿Has entendido bien, Filius?
Sin embargo, Filius no era un chico tonto. Así que aprovechó el momento y le hizo la pregunta cuya respuesta anhelaba desde hacía mucho tiempo.
-¿Por qué soy tan bajito, y tú no?
La madre se lo quedó mirando y, viendo que ya sabía el secreto de la magia, le contó la verdad.
-Tu padre era de una familia de antiguos druidas, los Fillibanus, cuyos poderes se decía que eran ilimitados y que ayudaban a la gente y a las personas más necesitadas. Sin embargo, un malvado hechicero llamado Prometeus, les maldijo con el enanismo, y no sólo a ellos, sino también a todos sus descendientes. Y tú, eres el último descendiente de los druidas Fillibanus.
A partir de ese momento, madre e hijo estuvieron más unidos.
Después de una larga travesía, llegaron a una nueva ciudad a la que llamaban "Londres". Allí, la madre de Filius encontró un hogar donde vivir, y un puesto de trabajo como camarera en el Caldero Chorreante. Años más tarde, Filius fue admitido en Hogwarts.
Filius Flitwick destacó en la asignatura de Encantamientos, Transformaciones y Duelos (esta última asignatura, estuvo presente en Hogwarts hasta que se sustituyó por Defensa Contra las Artes Oscuras). Cuando se creó un Club de Duelo, él se pasaba muchos fines de semana dueleando con algunos de sus amigos.
No tuvo ningún problema por su estatura, excepto con una persona, pero que fue expulsada tras ponerle una bomba fétida en la cama donde Filius dormía, en la casa Ravenclaw, donde fue escogido.
Tras acabar Hogwarts, Filius se dedicó a los duelos. Tras escuchar una leyenda sobre una Varita Invencible, llamada Varita de Saúco, fue tras ella, pero jamás la encontró.
Más tarde, le llegó una carta de Hogwarts, en la que se le ofrecía un puesto como profesor de Encantamientos, el cual aceptó. Cuando llegó Albus Dumbledore al colegio, hizo amistad con él, pero jamás supo que tenía tan cerca aquella varita que hacía unos años tanto había deseado.
Filius Flitwick también fue profesor del famoso Harry Potter, y participó en la Segunda Guerra contra el Señor Oscuro.
Filius Flitwick dejó Hogwarts en el 2014, para descansar y reposar. Dejó su cargo de Encantamientos a la Profesora Raisefeather, quien se convertiría en Directora de Hogwarts en el 2017, por su talento e inteligencia, casi comparable, como muchas personas que la conocieron aseguraban, con la de Albus Dumbledore
domingo, 22 de febrero de 2009
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